
Una página web – a diferencia de un diario, revista o emisión – nunca está terminada – o por lo menos, siempre puede ser actualizada. Su permanencia es central para su poder, y se relaciona directamente a su conectividad (y por lo tanto visibilidad).
Una vez ahí afuera puede ser linkeada, comentada, discutida, etiquetada, marcada y enviada a un amigo. Eso puede tener lugar el el sitio de noticias original, pero probablemente no lo haga. La noticia ya no es de ustedes. Entonces, una vez que el sitio de noticias agregó los comentarios, el lugar de mensajes, las cajas de “envía esta noticia por correo electrónico” y el botón de “marcar esto”, ¿qué más se puede hacer?
Echemos un vistazo a las conversaciones. Las conversaciones son buenas. Nos ayudan a trabajar sobre nuestros pensamientos; nos ayudan repensar ideas; a reunir argumentos; realizar conexiones; rellenar baches; negociar; comprometerse.
Pero son sólo el comienzo.
¿Alguna vez estuvieron en una de esas reuniones donde se habla mucho – pero no hay nada de acción? Así es como son la mayoría de los sitios web de noticias y blogs en este momento. Una reunión sin fin.
Existen varios temas muy importantes ahora. Tradicionalmente, las organizaciones de noticias han tratado de explicar lo que está pasando, clarificar, investigar. Pero debido al infinito espacio, la permanencia -y, sobre todo, la conectividad y funcionalidad de los nuevos medios – no deberíamos hacer más?
¿No deberíamos estar conectándonos?
Entonces, acá está lo que mi redacción del siglo XXI hace con una noticia una vez que está publicada. Busca realizar conexiones – a lo largo de estas líneas:
- Con quién me puedo conectar?
- Qué leyó el periodista para escribir esto?
- Dónde pasó esto?
- Cuándo se realizarán eventos de los que deba estar enterado?
- Porqué debería importarme?
- Cómo puedo marcar la diferencia?
Voy a ocuparme con estas preguntas una por una:
(more…)